10 Sugerencias para acompañar a niños y niñas en momentos de crisis 

10 Sugerencias para acompañar a niños y niñas en momentos de crisis 

  1. Mantén sus rutinas diarias: horarios de sueño y alimentación.
  2. Juega con ellos. El juego es el lenguaje de los niños y jugando canalizan todo lo que están viviendo y sintiendo.
  3. Llévalos a plazas públicas donde se encuentren con otros niños, con los que puedan jugar y compartir al aire libre. Aprovecha de conversar con tus vecinos.
  4. Explícales en palabras simples lo que está pasando, los cacerolazos, las marchas y la presencia de militares y policías en las calles, enfatizando que esto es algo transitorio. Cuida tus palabras, el lenguaje construye realidad. No estamos en guerra.
  5. Si existen las condiciones, llévalos al colegio para que puedan compartir con sus pares y encontrarse con la comunidad.
  6. Procura que los niños y niñas no estén expuestos a un exceso de información y noticias que puedan producirles miedo o ansiedad.
  7. Haz actividades donde puedan expresar sus emociones: pintar o escribir lo que sienten.
  8. En caso de que sientas emociones como miedo, angustia o ansiedad intenta no traspasarlas a los niños y niñas con que compartes. Ellos perciben y absorben esas emociones.
  9. Si a los adultos nos cuesta manejar nuestras emociones, a los niños y niñas les cuesta más. Sé empático si están nerviosos, irritables o tienen conductas atípicas o desafiantes. Procura contenerlos y transmitirles tranquilidad.
  10. Y, por sobre todo, juega, sé cariñoso y comparte con niños y niñas. Lee cuentos, haz construcciones con cajas de cartón, pinta con tiza en las calles, revive todos los juegos que jugaste de en tu infancia: el elástico, la escondida, el tombo, las chapitas, las quemadas, el alto, el luche, saltar la cuerda, la gallinita ciega, entre tantos otros.

Este material fue realizado con el apoyo de Fundación Mustakis, en el contexto del proyecto Metodología de Aula Abierta para la convivencia escolar.

Descarga las sugerencias

Guía de Actividades para realizar al aire libre

En Mayo de cada año, se ha dispuesto celebrar  el “Mes del patio escolar”. 

Y en esta ocasión,  queremos celebrarlo con ustedes compartiendo una guía de 16 actividades y juegos para realizar en sus patios vivos.

Esta guía es el resultado de la colaboración de “International School Grounds Alliance”, 73 organizaciones de 27 países alrededor del mundo, quienes contribuyeron con actividades que reflejan la misión de promover el juego al aire libre y el aprendizaje fuera de las salas de clases.

Esta guía, inicialmente fue escrita en inglés, pero ahora la podemos encontrar en Chino, Checo y Español, para que comunidades escolares de diversos lugares del mundo la puedan revisar y aplicar con sus estudiantes.

Es importante considerar que los juegos que se proponen en esta guía, no son solo para niños, también pueden ser usados para desarrollar el trabajo en equipo en adultos, como apoderados, profesores y equipos directivos de cada comunidad escolar.

Para descargar la guía, puedes hacer clic aquí.

Esperamos que la disfruten entre ustedes y con sus estudiantes.

Replantear la educación, la propuesta de Unesco

Replantear la educación, la propuesta de Unesco

Por: Marcial Huneeus

El libro Replantear la educación (2015) se abre con la pregunta: ¿Qué educación necesitamos para el siglo XXI? En un mundo de constantes cambios, se plantea la necesidad de que también se produzca una transformación en el terreno de la Educación. Se presenta como eje central de la educación el desarrollo sostenible, de modo de contrarrestar un modelo que, si bien ha traído crecimiento económico, creación de riqueza y ha reducido los índices de pobreza, al mismo tiempo ha aumentado la desigualdad, la exclusión y ha contribuido al calentamiento global y el deterioro del medio ambiente.

De este modo, la sostenibilidad se plantea como “la acción responsable de los individuos y las sociedades con miras a un futuro mejor para todos, a nivel local y mundial, un futuro en el que el desarrollo socioeconómico responda a los imperativos de la justicia social y la gestión ambiental” (20). La educación, entonces, tiene la facultad de contribuir a un cambio de conciencia y de comportamientos. Para ello se destacan el aprendizaje a lo largo de la vida; la importancia de la adquisición del conocimiento, de capacidades prácticas y aptitudes para el trabajo en equipo; el desarrollo de la personalidad y la capacidad de actuar con autonomía y responsabilidad; aprender a vivir juntos y comprender y valorar a los otros; y la conformación de entornos de aprendizaje. Para estos llamados pilares de la Educación, cobra especial relevancia el desarrollo de capacidades blandas (empatía, autonomía, adaptación al cambio, creatividad, entre otras) y la experiencia social del aprendizaje, donde se aprende con y de los pares.

El trabajo de Fundación Patio Vivo entrega a las escuelas herramientas y estrategias pedagógicas para abordar los objetivos que describe la Unesco. Mediante la creación de Paisajes del aprendizaje generamos en las escuelas lugares de juego, convivencia y encuentro, para el aprendizaje formal, no formal e informal. Un paisaje del aprendizaje hace dialogar la mirada de la comunidad, con el espacio, el proyecto educativo y los rasgos culturales. Los proyectos generan diversas interacciones, como el juego libre, la conversación, el trabajo en equipo, el cuidado de los recursos, el acceso a áreas verdes y la posibilidad de realizar clases en el aula abierta y explorar nuevas estrategias pedagógicas.

A través del juego los niños descubren sus intereses, hacen amistades, desarrollan su motricidad fina y gruesa, colaboran grupalmente, toman decisiones y asumen riesgos y responsabilidades. Cuando nos involucramos desde el hacer, desde la experiencia, se producen aprendizaje que quedan en el cuerpo, en la memoria y nos acompañan a lo largo de la vida.

Descargar: Replantear la educación

 

 

 

El patio y la cultura escolar: dos claves para potenciar el desarrollo de los niños a través del juego

El patio y la cultura escolar: dos claves para potenciar el desarrollo de los niños a través del juego

Por: Marcial Huneeus

Para potenciar el desarrollo de los niños a través del juego es muy importante pensar los patios escolares considerando las edades e intereses de los niños y, paralelamente, promover una cultura que confíe en sus capacidades.

A lo largo de la infancia, los niños se desenvuelven y aprenden sobre el mundo a través del juego. Para lo cual requieren de un ambiente de libre exploración, de patios en la educación parvularia, jardines infantiles y educación básica, donde tengan la oportunidad de descubrir qué les gusta hacer, de conocer a otros niños/as e interactuar. El juego cumple un rol central en el desarrollo de los niños, es una instancia segura para comenzar a socializar, para probar, para atreverse a correr, saltar, escalar y entablar amistades.

El juego de los niños necesita el desafío, el riesgo. Si un juego es demasiado seguro y no los estimula los niños se aburren. Pero al mismo tiempo el juego necesita un ambiente de seguridad, si es demasiado intimidante los niños se asustan y el juego se acaba. Cuando los niños dejan de jugar, dejan de aprender. En este sentido, el diseño de los patios escolares debe considerar las etapas del desarrollo de los niños para potenciar sus juegos y aprendizajes.

De igual modo, tenemos que promover una cultura que valide el juego y confíe en las capacidades de los niños, si no podemos limitar su desarrollo. Cuando le decimos a los niños: cuidado, no subas, no corras, no te alejes, no entres ahí; Cuidado, no toques eso, no esto, no aquello; estamos coartando sus posibilidades de interactuar con otros y desarrollar habilidades socioemocionales y físicas. Muchas veces los adultos, profesores, padres y madres, tomamos decisiones pensando en lo que es bueno para el adulto y no en lo que es bueno para el niño. De este modo, restringimos su desarrollo. Lo que nosotros somos capaces de hacer no siempre se aplica a los niños, que son más hábiles, flexibles y cuentan con una gran curiosidad. Si no dejamos a los niños experimentar, usar sus capacidades e imaginar, los limitamos y no podrán hacer cosas que nosotros no somos capaces de hacer.

Si un niño se está subiendo a un juego de barras o cominando por un juego topográfico y el adulto se asusta, muchas veces le transmite ese temor y puede generar que no lo logre. Si el adulto en cambio reacciona de otra forma y lo estimula a subir paso a paso, el niño adquiere confianza para trepar, experimentando la satisfacción de lograrlo.

Antes de decir no, no hagas eso, cuidado, proponemos cambiar el foco y decir:

  • ¿Estás cómodo?
  • Hazlo paso a paso.
  • Anda a tu ritmo.
  • Antes de saltar fíjate a dónde vas a caer.
  • Tú puedes.
  • ¿Te sientes seguro?
  • Estoy acá por si me necesitas.
  • ¿Qué vas a hacer después?
  • Fíjate que estés firme.
  • Si quieres te doy la mano.

Así, le damos confianza a los niños para que descubran sus propios límites, desarrollen la autoestima y el autocontrol.

Todos los proyectos que realizamos en Patio Vivo consideran un trabajo con docentes para potenciar una cultura de juego, la buena convivencia, el cuidado de la naturaleza y el uso del patio como un aula abierta.

Los Adventure Playgrounds: Kolle 37 y Stadt der Kinder

Jugar al aire libre y aprender haciendo  

Por: Marcial Huneeus

En nuestra visita a Berlín, visitamos los Adventure playgrounds: Kolle 37 y Stadt der Kinder. Estos espacios promueven el juego libre y que los niños aprendan haciendo. Tienen acceso a herramientas y pueden pintar y construir sus espacios de juego. En el Adventure playground los niños pueden jugar sin restricciones, explorar, descubrir e inventar sus juegos a su propio ritmo. Es un lugar que abre las posibilidades para que los niños puedan construir desde su imaginación y desarrollen su creatividad. Niños de diferentes edades juegan colaborativamente, se enseñan entre ellos y construyen sus guaridas. Son espacios desafiantes, tanto por la destreza que requiere el manejo de herramientas, como por las alturas de las construcciones que se van armando.

Kolle 37

El Adventure Playground Kolle 37 está ubicado en el barrio Prenzlauer Berg, en un lugar que conjuga áreas residenciales y comercio. Fue fundado a principios de 1990 y desde entonces ha pasado a ser un lugar de juego para los niños y encuentro para la comunidad. A Kolle 37 van niños entre 6 y 16 años, se busca que desarrollen su autonomía y socialicen con otros niños. Es un espacio para jugar sin padres, al que pueden entrar el día sábado. Se promueve un juego atento, donde los niños se involucren desde el hacer con sus manos y el pensar, de modo que por una parte experimenten con sus sentidos y, por otra, proyecten, se coordinen y tomen decisiones de lo que construirán. Asimismo, se busca el desarrollo individual y comunitario, el yo y el nosotros. La libertad ofrece la oportunidad de que se produzcan variadas interacciones y los niños se relacionen con los principios de una sociedad diversa, igualitaria, participativa y respetuosa.

En un recinto de 3000 mts2, Kolle 37 cuenta con diversas estructuras de madera que los niños construyen y reconstruyen. Hay varias casitas de madera, que generan espacios a nivel de suelo, a una altura media y alta, donde los niños juegan grupalmente. Existe una ruca de barro, donde se reúnen los niños. Hay recorridos en altura, que permiten desarrollar el equilibrio y diversas habilidades motoras. Los niños trabajan con herramientas, sierras, martillos, clavos, hachas, entre otras. Prenden fuego, usan agua, tierra y paja para hacer ladrillos de barro. A través de la observación e imitación de los niños mayores cada uno va aprendiendo y socializando. También hay columpios, hamacas y muchos árboles y vegetación. Es un espacio estimulante, que despierta la imaginación y la creatividad, desde el aprender haciendo.

Actividades: subir, saltar, trepar, agacharse, construir, pintar, cortar, aserruchar, martillar, hacer fuego, jugar con barro, equilibrarse, conversar, sentarse, columpiarse. Es posible realizar actividades a nivel de suelo, a mediana y gran altura.

Habilidades: coordinación, control del cuerpo, autonomía, equilibrio, seguridad en sí mismos, motricidad fina y gruesa. Es un espacio de socialización, donde se desarrolla la empatía y se aprende a compartir con otros niños.

Stadt der Kinder

El Adventure playground “Stadt der Kinder” (Ciudad de los niños) está ubicado en el centro de Berlín (Berlin-Mitte). Es un espacio construido en madera, con diferentes rincones y alturas. Es un lugar muy desafiante, donde los niños desarrollan el equilibrio y se autorregulan. A través del recorrido se ven enfrentados a evaluar de qué son capaces. Al Adventure playground van niños y adolescentes entre 6 y 14 años, es un lugar de participación, donde pueden jugar y crear desde la libertad. Hay adultos que los orientan y les enseñan a usar las herramientas de modo que sean capaces de utilizarlas de forma autónoma. Es un espacio de aprendizaje y experiencias, donde los niños desarrollan sus competencias sociales, motrices y cognitivas.

Cada día después de clases, asisten alrededor de 30 niños, independiente de las estaciones del año, ya sea que llueva o nieve, van a jugar y a explorar con otros. Los niños crecen en un contexto de actividades creativas y en contacto con la naturaleza. En medio de la ciudad, encuentran este espacio de libertad y experimentación, con otros niños, donde forjar amistades y desarrollar su cuerpo. Los instructores nos contaron que se genera un ambiente de mucha confianza, los niños se sienten como en su casa, es un lugar para hacer amigos y jugar. Los niños necesitan espacios de libertad para expresarse, para descubrir y hacer aquello que los motiva.

En el Adventure playground hay varias construcciones irregulares de madera, que generan rincones y guaridas a nivel de suelo. Además, se puede subir a diferentes alturas y circular por unos puentes entre las casitas de madera. La altura máxima es de alrededor de 5 mts. Es un lugar desafiante para diferentes edades. Tiene una sala de herramientas bien equipada, donde se pueden modelar objetos de cerámica, tallar en madera, hacer espadas, arcos, flechas y otros instrumentos para el juego de los niños.

Actividades: subir, saltar, trepar, agacharse, construir, pintar, cortar, aserruchar, equilibrarse, sentarse, conversar, modelar, tallar. Es posible realizar actividades a nivel de suelo, a mediana y gran altura.

Habilidades: coordinación, control del cuerpo, autonomía, equilibrio, seguridad en sí mismos, motricidad fina y gruesa. Es un espacio de socialización, donde se desarrolla la empatía y se aprende a compartir con otros niños.

 

 

 

Seminario I: Paisajes del Aprendizaje

Seminario I: Paisajes del Aprendizaje

Por: Marcial Huneeus

Paisajes del Aprendizaje, el patio escolar como tercer profesor es el Primer Seminario organizado por la Fundación Patio Vivo, el cual se realizó el 26 de septiembre, 2017. Expusieron Isidora Mena (Psicóloga educacional), Ángela Ibáñez (Directora ejecutiva de Patio Vivo), José Quintanilla (Arquitecto) y Rodrigo Pérez de Arce (Arquitecto). Al principal auditorio la Facultad de Arquitectura, Diseño y Estudios Urbanos UC (FADEU) asistieron más de 150 personas, principalmente del mundo de la educación, la arquitectura y el diseño, y fue visto por streaming por más de 900 personas. Contó con el auspicio de Fundación Mustakis, la colaboración de Valoras UC y el patrocinio de la Escuela de Arquitectura UC.

El patio escolar como un Paisaje del aprendizaje

Ángela Ibáñez presentó el trabajo y la metodología de la Fundación Patio Vivo. Señaló que la noción de Paisaje con que trabajamos proviene del Alemán Landschaft, que comprende la comunidad, el espacio y la cultura. El paisaje escolar en Chile, por lo general es un espacio que no tiene una intención de promover el aprendizaje, sino que es un lugar de tránsito o espera entre una clase y otra.

Distintos indicadores de la realidad nacional permiten situar la transformación del patio escolar en un paisaje de aprendizaje como un eje articulador de buenas prácticas: La Encuesta nacional de violencia escolar muestra que el 33% de los niños se sienten inseguros en el patio; Chile actualmente se encuentra en el 6° lugar mundial en obesidad infantil y en el primer puesto en América Latina; La prueba PISA señala que estamos bajo el rendimiento académico esperado en relación al PIB; Y en todas las Regiones del país estamos bajo los 9 mts2 de áreas verdes que recomienda la OMS. De esta forma, un paisaje del aprendizaje tiene el potencial de incidir en la convivencia escolar, los hábitos de vida saludable, los desempeños académicos dado el carácter sistémico de la educación, y el acceso a áreas verdes.

Posteriormente a partir de tres proyectos realizados por Patio Vivo, Ángela Ibáñez expuso la noción del patio escolar como tercer profesor. Señaló que un Paisaje del aprendizaje transforma un espacio duro y plano en un lugar con diferentes texturas, capas y posibilidades de uso durante las clases y el recreo. Esto ordena las actividades en el recreo, gracias a lo cual los niños se agrupan a partir de diferentes actividades y según sus intereses, abriéndose la gama de juegos y habilidades que se desarrollan en el patio. Asimismo, al existir mayores posibilidades el patio se convierte en un ambiente inclusivo y diverso. También destacó que la elección de los materiales con que se trabaja responde a las características geográficas y culturales de donde está ubicado el establecimiento educacional.

Abriendo la sala de clases para aprender mejor

Isidora Mena, a partir de los conocimientos que las neurociencias nos están entregando sobre el aprendizaje, expuso sobre la necesidad de abrir la sala de clases y desarrollar nuevas metodologías. Señaló que en la actualidad la escuela suele vivir encerrada en sí misma. Mientras el mundo se transforma rápidamente en las aulas ocurren las mismas dinámicas de hace décadas. Nos encontramos ante la necesidad de que las escuelas logren aprendizajes integrales y de calidad, lo cual es un imperativo ético, económico y de sustentabilidad humana, que en Chile tiende a estar entorpecido por varios factores, entre ellos: que los estudiantes y docentes están corporal y mentalmente encerrados. Encerrados en una sala pequeña con alrededor de 40 niños; en un currículum muy extenso, que no permite trabajar en profundidad las temáticas y que estudia lo que ocurre afuera de la sala y de la escuela; y en un patio poco estimulante.

Isidora Mena planteó la enorme riqueza cultural del mundo y la necesidad de llevar esa diversidad al espacio de la escuela y al patio, de modo de que sea un lugar acogedor, estimulante, desafiante y que promueva el aprendizaje a partir de experiencias. Cuando el espacio es acogedor se produce un ambiente resonante, lo que produce un vínculo positivo y se establece una relación de confianza entre compañeros. Esto beneficia directamente los procesos aprendizaje, dado que el niño abre sus sentidos y se predispone a incorporar información, procesarla, usar sus conocimientos y trabajar de forma colaborativa y creativa con sus pares. Señaló que el patio puede ser una sala de clase más amplia, donde se produzcan más aprendizajes. El docente se abre a su creatividad y tiene más alternativas para ofrecer desafíos y responder a las exigencias de siglo XXI.

Asimismo, Isidora Mena se refirió a las posibilidades que ofrece un patio con una intención pedagógica para trabajar habilidades evaluadas por los Indicadores de Desarrollo Personal y Social (IDPS). Hoy los establecimientos educacionales son evaluados y se establece su ranking mediante el SIMCE (67%) y los IDPS (33%). Las distintas dimensiones requieren nuevas estrategias pedagógicas  y son claves para las habilidades del siglo XXI:  Autoestima académica y motivación escolar; Clima de convivencia escolar; participación y formación ciudadana; Hábitos de vida saludables; Identidad de género; Asistencia; y Retención escolar. Un ambiente acogedor de la mano de estrategias y metodologías colaborativas permite desarrollar estas capacidades.

El patio de todos (la ciudad)

José Quintanilla expuso sobre el juego libre en los espacios de la ciudad. Comenzó su ponencia destacando la relevancia de pensar los patios escolares como lugares de juego y aprendizaje. En esa línea mencionó que el primer semestre del 2017, él junto al equipo de Patio Vivo impartieron el curso “Paisajes del aprendizaje, el patio escolar como herramienta educativa”. Planteó la observación como una metodología que permite tener una relación directa con la realidad y elaborar un conocimiento propio. En la observación hay un descubrimiento y una síntesis intencionada de la realidad.

Luego presentó el cuadro Juegos de niños de Pieter Brueghel (1525-1569), donde se detuvo en la creatividad de los niños para transformar los usos de los espacios de la ciudad en función de las necesidades del juego. Posteriormente, a través de una serie de fotografías de Henri Cartier-Bresson, André Kertész y Robert Doisneau, entre otros, donde los niños utilizan el espacio de la ciudad para el juego, fue elaborando su mirada sobre la ciudad como espacio de juego. Señaló que el espacio articula interacciones a partir de los límites, la forma, la ocupación y el movimiento. Las diferentes topografías urbanas, los desniveles, las luces y sombras, los lugares abiertos o cerrados, y la materialidad abren posibilidades diversas para el juego. El espacio, de esta forma, contribuye al encuentro y la interacción con otros, a la liviandad, al desplazamiento, el juego libre y la contemplación. Las interacciones que las personas realizan permiten entender la forma en que el espacio público asume distintos usos y finalidades, dependiendo de la apropiación y su ocupación. 

Tiempo y entretiempo, la clase y el recreo

Rodrigo Pérez de Arce señaló que en el siglo XX se reinventan los conceptos de ciudad, escuela, infancia y también de juego. La escuela es un sistema de ordenación de los espacios y los tiempos, supone un tránsito espacial y temporal. Señala que además la infancia se ha seccionado, ya no se es niño, sino que se es niño de primero básico, segundo, básico, hasta llegar a la universidad. Es decir, nos pasamos gran parte de la vida seccionándonos según curso y edad, lo cual es una categorización relativamente reciente, no más antigua del siglo XVII.

En relación al juego, señala que todos los pueblos siempre jugaron. Para jugar lo que más se necesitan son las ganas, es un instinto irreflenable que se manifiesta en todas las culturas, lo cual fue ilustrado con imágenes de egipcios, griegos y araucanos jugando. Luego Pérez de Arce señaló que el juego es una creación arbitraria que surge por acuerdo entre los participantes. Realizó la distinción entre juego organizado (game) y juego libre (play), donde el primero tiene unas reglas dadas y da paso a todos los deportes, mientras que el segundo se desarrolla libremente a partir de la imaginación de los niños.

Toda apropiación del espacio es un acto político, dónde se puede jugar y dónde no se puede jugar. Cuando no habían playgrounds el espacio de juego era la ciudad, no había donde más jugar. La plaza era un espacio lúdico. Señaló que los espacios específicos con foco en niñez surgen a principios del siglo XX y se comienzan a desarrollar después de la Segunda Guerra Mundial, cuando se reconstruyen las ciudades europeas. Actualmente se ha producido una escisión entre el espacio de lo cívico y el espacio de lo lúdico. La escuela reproduce esto y plantea una polaridad entre la sala y el patio. Por un lado la sala, el espacio de la disciplina, la inmovilidad y el silencio; y por otro el patio, el espacio del movimiento, de una cierta indisciplina y espontaneidad.