Un Patio Vivo

Aportes de Patio Vivo

En un ambiente escolar donde los niños/as juegan e interactúan libremente y se sienten seguros e incluidos, se genera un clima de respeto y bienestar, se fomentan las interacciones positivas entre los estudiantes y también entre todos/as los miembros de la comunidad escolar. Los niños/as y adolescentes al compartir y desenvolverse de este modo aprenden a convivir entre ellos.

Nuestros patios son espacios seguros, que proporcionan un espacio acogedor en el que los niños/as aumentan su percepción de seguridad y que les permiten desenvolverse creativamente. El ambiente seguro favorece también el apego escolar, lo que de acuerdo a estudios, influye positivamente en el SIMCE. En nuestros patios diseñamos distintos espacios y rincones que dan cabida a todo tipo de niños/as, con diferentes intereses y culturas. Lo que convierte los patios en un lugar de inclusión y diversidad. Esto provoca que se desarrollen nuevos y distintos tipos de liderazgos.

Los hábitos de vida saludable son un ámbito del que las escuelas, colegios y liceos, como espacios de formación, tienen muchísimo que aportar. Los establecimientos educacionales son el lugar en que más horas al día están los niños/as y jóvenes. Desde este lugar, pueden contribuir a contrarrestar las pocas las áreas verdes que hay en las ciudades y el aumento de un estilo de vida sedentario.

Patio Vivo a través de estructuras polifuncionales fomenta el movimiento físico de los niños/as y promueve distintos tipos de juegos. Los niños/as tienen más oportunidades de explorar, descubrir y conocerse entre ellos/as.

Asimismo, buscamos que los estudiantes estén en contacto con la naturaleza. Incorporamos árboles y plantas a los patios que ofrecen nuevas oportunidades de juego, exploración, cuidado del medio ambiente y aprendizaje. Los ciclos de las estaciones del año se marcan en las hojas de los árboles y los niños/as pueden involucrarse el riego y mantención. El diseño, además, vincula el patio con el contexto cultural donde se encuentra el establecimiento, incluyendo por ejemplo árboles del entorno. Así fomentamos el conocimiento y la identificación de la comunidad escolar respecto a su zona de origen.

El juego tiene una alta incidencia en el desarrollo de habilidades cognitivas y socioafectivas. A través del juego se fomenta el desarrollo de habilidades cognitivas básicas (conocer, comprender y aplicar) y superiores (analizar, crear, evaluar). Las estructuras polifuncionales promueven el juego libre, que contribuye al desarrollo de la creatividad.

En relación al desarrollo de habilidades socioafectivas, se identifican las competencias personales y las competencias sociales. Las competencias personales son fundamentalmente la motivación, la autonomía, la confianza en sí mismo y la autoestima. En tanto las competencias sociales promueven la empatía, el trabajo en equipo, el liderazgo, la flexibilidad, la resolución de conflictos y la colaboración.

En el caso de los proyectos en donde construimos huertos, los niños/as se involucran en los procesos de crecimiento de las hortalizas y hierbas, teniendo un aprendizaje práctico de los ciclos.

En nuestros patios, a través del juego, se fomenta el desarrollo de habilidades cognitivas básicas (conocer, comprender y aplicar) y superiores (analizar, crear, evaluar).

En relación al desarrollo de habilidades socioafectivas, se identifican las competencias personales y las competencias sociales. Las competencias personales son fundamentalmente la motivación, autonomía, confianza en sí mismo y autoestima; y dentro de las sociales se encuentra la empatía y otras habilidades sociales como comunicación, trabajo en equipo, liderazgo, flexibilidad, resolución de conflictos y colaboración.

CURRÍCULO

¿Cómo se vincula el patio con el currículum escolar?

Los patios escolares tienen la potencialidad de constituirse en un factor central para el desarrollo de los objetivos propuestos por el Programa Pedagógico de Educación Parvularia. Los objetivos centrales apuntan a la adquisición y desarrollo creciente de determinadas capacidades, tales como: motricidad fina, cuidado de sí mismo, independencia, coordinación, equilibrio, manejo de herramientas, construcción, expresión gráfica, aprender a relacionarse con otros/as, interés por explorar, definición de la lateralidad, entre otras. Se espera que los niños/as identifiquen los ambientes saludables y puedan vivenciar cómo ellos contribuyen a su bienestar y salud.

Estos planteamientos nos presentan un desafío para la Educación Parvularia en Chile. La gran mayoría de los Establecimientos Educacionales están desaprovechando el potencial que tiene la infraestructura para propiciar la adquisición de dichas capacidades.

Patio Vivo busca profundizar en este desafío. Desde nuestra mirada, entendemos los espacios escolares como una oportunidad para el desarrollo de los niños/as. El diseño de los patios, la implementación de huertos y la diversidad de usos que se les da, pueden constituirse en una herramienta pedagógica central, un tercer profesor/a que contribuye en la estimulación, la creatividad y el desarrollo de los niños/as.

Para las metodologías educacionales que promueven el aprendizaje activo en los estudiantes, el aula no es único espacio de aprendizaje, el patio escolar toma importancia como un aula abierta que da lugar a un número ilimitado de actividades docentes. El espacio del patio y la naturaleza, ofrecen diversas oportunidades y desafíos a los estudiantes, para explorar, reflexionar, conversar y desarrollar la imaginación.

El espacio del patio es un lugar de encuentro en la escuela, en el se reúnen estudiantes desde los 7 a los 18 años, por lo que es fundamental que el espacio acoja, de manera independiente, a los diferentes grupos etarios para que puedan desarrollar actividades acordes a sus edades. En Patio Vivo organizamos el espacio del patio y diseñamos estructuras que promuevan el desarrollo de los estudiantes en sus diferentes edades.

Desde el año 2015 la prueba SIMCE comenzó a evaluar la forma en que los establecimientos educacionales abordan el desarrollo personal y social de los estudiantes. Estos indicadores han visibilizado la necesidad de que las escuelas, colegios y liceos implementen acciones y estrategias sistemáticas para trabajar estas áreas. Patio Vivo, a través de los usos que promueve, busca impactar en dichos ámbitos.  

Autoestima y motivación escolar

El diseño de los patios entrega la posibilidad de brindar diversos espacios y alternativas de juego, que acojan a los diferentes niños/as, de modo de ir adquiriendo paulatinamente confianza en sí mismos. Los niños/as pequeños se irán sumando al uso del patio a través del juego libre, desarrollando su equilibrio y seguridad.

Un patio donde los niños/as saben que encontrarán un lugar para ellos les proporciona confianza y los invita a querer estar allí. Toda persona que experimenta que tiene su lugar, que es visto y puede desenvolverse, quiere estar allí, creando sentido de identidad y de pertenencia.

Hábitos de vida saludable

Patio Vivo promueve los hábitos de vida saludable al potenciar la diversidad de juegos que ocurren en un establecimiento educacional, motivando el movimiento corporal y la interacción con la naturaleza.

Participación y formación ciudadana

En el proceso de diseño tenemos una etapa de diagnóstico en que recogemos la mirada de estudiantes y profesores, hacemos capacitaciones posteriores y, si el establecimiento educacional lo requiere, planificamos islas de participación para que la comunidad pueda colaborar en la construcción del patio. Una vez terminado el patio, la participación y formación de los niños/as se da cotidianamente a través del juego, del cuidado y aseo de los espacios, de la resolución de conflictos y del trabajo en equipo.

Clima de convivencia escolar

Un ambiente donde los niños/as y los distintos actores escolares se sientan protegidos e incluidos, ayuda a generar una cultura de respeto y bienestar. Un patio vivo puede ser un factor de cambio que genere nuevas dinámicas y que, por tanto, modifique positivamente el clima de convivencia escolar.

Asistencia escolar

Entrar a un establecimiento educacional y encontrarse con un patio vivo y acogedor resulta atractivo tanto para los niños/as como para los apoderados/as y profesores/as. Si a esto sumamos ciertas prácticas de buena convivencia y una diversidad de juegos, se irá construyendo un sentido de pertenencia. Una escuela con estas preocupaciones logra una mayor inclusión, lo cual trae aparejada una mayor asistencia escolar.

Retención Escolar

La retención escolar se logrará en la medida en que los niños/as y jóvenes vayan desarrollando la autoestima, la motivación escolar, ciertos hábitos positivos de interacción, el cuidado por su entorno, la participación, buenos climas de convivencia escolar y una buena disposición para asistir a clases.

Equidad de género

Por lo general, el lugar central de los patios escolares en Chile es la cancha, que es utilizada principalmente por niños de diferentes edades, que juegan fútbol u otro deporte. El diseño de nuestros patios rompe con este modelo, se basa en estructuras polifuncionales que permiten una diversidad de juegos y usos, posibilitando que haya lugar para los intereses de los diversos niños, niñas y jóvenes.