Recorrido por los Playground de Berlín

Recorrido por los Playground de Berlín

Por: Marcial Huneeus

Berlín es una ciudad que en su génesis concibe la necesidad de tener lugares al aire libre para los niños. En los distintos barrios, uno se encuentra con espacios pensados para los niños, que acogen sus necesidades y abren una diversidad de posibilidades. Enormes areneros o suelos de mulch, estructuras de madera de diversas alturas, que representan barcos, trenes y casas, abren la posibilidad de que los niños se sumerjan en ellos. Las plazas de juego se llenan, padres y madres conversan mientas los niños juegan, se ponen a prueba y desarrollan sus habilidades socioemocionales. El 40% de la ciudad son áreas verdes.

A través del movimiento y el juego libre, los niños desarrollan capacidades físicas y habilidades socioemocionales. Para ello es muy importante que el entorno, el patio del colegio y los parques sean desafiantes y estimulen el movimiento y la creatividad.  Además, es central el acompañamiento de adultos que permitan que los niños exploren, conozcan sus límites y tomen riesgos, de modo de ir desarrollando la autonomía.

En nuestro viaje a Berlín pudimos observar diversos playgrounds y analizar la manera en que promueven el juego, el autocontrol y el aprendizaje.


Nombre: Helmholtzplatz
Ubicación: Prenzlauer Berg, Berlín
Comunidad: padres y niños entre 1 y 6 años

Elementos claves: Gran arenero d 1200 mts2. con desniveles. Hay un montículo de piedras y arriba una llave de agua, que escurre hacia la arena, donde los niños más pequeños construyen. Luego hay una división semicircular con grandes bloques de piedras, donde los padres se sientan, armando un espacio de juego de 50 mts2. Al otro lado de las piedras, hay varios troncos superpuestos sobre la arena para hacer equilibrio, también hay uniones mediante tablas.

Hay un barco de madera semi hundido en la arena, se asoma la proa del barco generando una estructura inclinada para que los niños pequeños trepen. Continúa el arenero, se asoma el mástil y luego aparece la popa del barco, armando un espacio interior protegido y un espacio superior al que se puede subir. Junto a la popa del barco hay una torre construida con cajas de madera irregulares, en la cima hay un resbalín.  Al fondo del arenero hay tres columpios para niños pequeños y un cuarto columpio para niños más grandes.

Todo el playground está delimitado por bloques de piedra a baja altura y una pirca de ladrillo, donde los padres se sientan y conversan mientras juegan los niños.

Detalles: este playground juega con lo irregular de la forma a través de las piedras y las construcciones de madera. Busca generar la sensación de que este espacio hubiese sido construido por niños y se estuviese en constante transformación.

Actividades: balancearse, subir, saltar, trepar, agacharse, construir, resbalarse, equilibrarse y sentarse. Es posible realizar actividades a nivel de suelo y a mediana altura.

Habilidades: coordinación, control del cuerpo, autonomía, equilibrio, seguridad en sí mismos. En este playground se propicia mucho el juego grupal de niños pequeños, que construyen torres de arena y juegan en el barco, desarrollando la empatía y aprendiendo a conpartir con los otros niños.

Otras observaciones: el playground está ubicado en un barrio residencial y los niños se encuentran a diario en este espacio, se observa que los padres se conocen y conversan relajadamente mientras los niños juegan. Se desarrolla juego libre y se genera cultura de barrio. Está rodeado de grandes árboles y vegetación. En la misma plaza hay una cancha de fútbol y mesas de pingo para niños más grandes.


Nombre: Lohmuhlen Strasse
Ubicación: Friedrichshain-Kreuzberg, Berlín
Comunidad: padres y niños entre 6 meses y 8 años

Elementos claves: Gran arenero de 2500 mts2. una diagonal de madera divide el espacio de los niños más pequeños dejando unos 200 mts2 para su uso. Este espacio tiene agua para hacer construcciones de arena y grandes bichos de madera y fierro para trepar (saltamontes, araña, chinita y libélula). El espacio es ideal para niños hasta los 3 años. Junto a esta área hay tres terrazas de madera donde se sientan los padres y también pueden para mudar a las guauguas.

El resto del playground dispone de espacios habilitados para niños entre 3 y 8 años.  Hay varios tipos de juegos de equilibrio: una pasarela de caucho de 8 mts de largo, que se mueve con el peso de los niños; una cuerda de equilibrio de 6,5 mts de largo, con dos cuerdas a 1 mt de altura para sostenerse; un tronco de madera de 6 mts de largo; una malla de cuerda a 30 ctms de altura con una superficie de 14 mts2; y una gran tirolesa de 20 mts de distancia.

Hay varios tipos de juegos para trepar: una estructura de piedra semicircular, donde se sientan los padres y los niños trepan; Una casa a 3 mts de altura que se sube por una muralla inclinada con cuerdas y arriba hay un resbalín de metal; y 1 gran árbol de cuerdas tipo conífera, con una altura máxima de 5 mts.

También hay columpios, 4 pequeños trampolines y en el centro bancas circulares para los padres.

Detalles: los juegos de equilibrio están a baja altura y de igual forma son desafiantes para los niños, siendo muchos los niños que los utilizan.

Actividades: balancearse, subir, saltar, correr, trepar, escalar, agacharse, construir, colgarse, resbalarse, equilibrarse, sentarse y deslizarse. Es posible realizar actividades a nivel de suelo (construcciones en arena, correr); a mediana altura (juegos de equilibrio, estructura semicircular de piedra); y a mayor altura (Tirolesa, árbol de cuerdas y casa).

Habilidades: coordinación, control del cuerpo, autonomía, equilibrio, seguridad en sí mismos. También desarrollan habilidades socioemocionales a través de la interacción con otros niños.

Otras observaciones: Los niños juegan libremente, algunos están solo y otros de a pares. Los niños comparten los distintos juegos, hay muchos polos de atracción lo que permite que vayan intercambiando los elementos. Se desarrolla juego libre, los padres prácticamente no intervienen.


Nombre: Rubber playground
Ubicación: Schöneberg, Berlín
Comunidad: padres y niños, todas las edades

Elementos claves: un parque de 2500 mts2, al entrar cuenta con un gran espacio de pasto abierto, hay un montículo con bloques de piedra sobre puestos y 5 bancas semicirculares de piedra, a baja altura, que delimitan un espacio de un diámetro de 8 mts. Al fondo hay un arenero para niños pequeños, acceso a agua y un resbalín de metal.

Al fondo, tras unos árboles un pequeño monte está el elemento principal, un juego de caucho de 100 mts2 por 5 mts de alto, compuesto por diferentes niveles. La estructura es de fierro, cuerdas y superficies de caucho ubicadas a distintas alturas. El juego es muy desafiante por su movilidad, altura y posibilidades de realizar recorridos.  También tiene un gran resbalín de caucho.

Detalles: la forma es muy atractiva, tanto para niños de tres años que suben con un adulto cerca, como para adolescentes que se sientan a conversar arriba y adultos que quieren subir por curiosidad.

Actividades: balancearse, subir, saltar, trepar, escalar, agacharse, colgarse, resbalarse, equilibrarse, sentarse y deslizarse. El resto del parque provee un espacio para adultos que quieran leer, descansar, estudiar, conversar, almorzar, tomar sol.

Habilidades: coordinación, control del cuerpo, autonomía, equilibrio, seguridad en sí mismos. También es un espacio ideal para la sociabilización de grupos de adolescentes, que conversan y comparten en los distintos niveles del juego. Se realiza bastante trabajo abdominal y de piernas.

Otras observaciones: la diversidad de posibilidades para las distintas edades, hace de este un parque muy seguro y tranquilo. Conviven personas con intereses distintos. Promueve el juego libre para las diferentes edades y entrega la posibilidad de interactuar con otros.


Nombre: Volkspark Hasenheide, sector para niños
Ubicación: Kreuzberg
Comunidad: padres y niños entre 2 y 6 años

Elementos claves: gran arenero de 1300 mts2. ubicado en un gran parque urbano. El arenero está rodeado de árboles y delimitado por largo troncos acostados. Hay varios elementos para desarrollar el equilibrio: diez vigas verticales con una base para caminar entre ellas; varios troncos de entre 20 y 50 ctms de altura para saltar; varios troncos horizontales superpuestos de cuatro mts de largo; una malla de cuerdas de 6 mts2; una estructura irregular de troncos superpuestos, horizontales, verticales e inclinados, de donde salen dos resbalines; seis columpios de neumático; y una pequeña casa en altura con un resbalín.

Detalles: todo el playground se trabajó en madera, desarrollando una forma irregular que permite una gran variedad de usos, especialmente el equilibrio.

Actividades: balancearse, correr, caminar, subir, saltar, trepar, agacharse, colgarse, resbalarse, equilibrarse, sentarse y deslizarse.

Habilidades: coordinación, control del cuerpo, autonomía, equilibrio, seguridad en sí mismos.

Otras observaciones: promueve el juego libre para las diferentes edades y entrega la posibilidad de interactuar con otros.

 


Nombre: Spielplatz Wallstrasse
Ubicación: Dresden
Comunidad: niños entre 3 y 17 años, padres y otros adultos

Elementos claves: en un parque de 5500 mts2, hay una gran estructura de madera y fierro de 400 mts2 por 6 mts de alto, generando espacios en tres niveles. El primer nivel tiene abundante maicillo, 8 columpios para diferentes edades, una cama elástica, una estructura de caucho y cuerdas para trepar hasta una altura de 2,5 mts. Al segundo nivel se accede por unas rampas muy inclinadas con maderas horizontales que ayudan el ascenso y escaleras verticales. En este nivel se puede circular hacia los dos extremos del juego y recorrer toda la estructura. Uno de los extremos tiene dos resbalines.

El tercer nivel ofrece una vista panorámica y cuenta con un resbalín de gran altura. Los dos niveles en altura tienen barandas de 1 mts. lo que da una sensación de seguridad. Al centro hay una escultura de un niño volando.

En el parque hay árboles, pequeñas lomitas y pasto donde se sientan adultos a descansar o almorzar.

Detalles: este playground tiene preocupación por la forma, que lo hace atractivo para niños y adultos que suben y luego bajan por el resbalín.

Actividades: balancearse, correr, subir, saltar, trepar, colgarse, resbalarse, equilibrarse, sentarse y deslizarse.

Habilidades: coordinación, control del cuerpo, autonomía, equilibrio, seguridad en sí mismos.

Otras observaciones: La altura de este playground promueve el recorrido y se activa el movimiento y el juego del niño. Permite una diversidad de usos. Este parque está ubicado en un lugar muy céntrico, lo que genera una gran diversidad de usuarios.

La influencia del riesgo en la calidad del juego de los niños

La influencia del riesgo en la calidad del juego de los niños

Por: Marcial Huneeus

En la Conferencia Schoolyard Diverstity, Berlín 2017, organizada por la International School Grounds Alliance (ISGA), se presentaron diversas ponencias donde se expuso la forma en que se está trabajando para propiciar el movimiento de los niños y los beneficios del riesgo en el desarrollo del cuerpo y la autonomía. Julian Richter expuso sobre The Influence of risks on the quality of children’s play. Desde los años ’70, Julian trabaja con el compromiso de posibilitar una diversidad de juegos para los niños, elaborando los estándares de seguridad para los playgrounds de Alemania y Europa.

Richter comenzó su conferencia haciendo una distinción entre el riesgo y el peligro. Señala que el riesgo lo podemos medir y el peligro no. Entre más riesgos tomen los niños jugando, mejor se preparan para la vida adulta. Si pensamos que el riesgo y el peligro son lo mismo, creamos una sociedad sobreprotegida. Los niños necesitan entender el riesgo y ser capaces de evaluar qué pueden hacer y de qué forma.

Para Richter es muy importante proveer espacios que estimulen el riesgo según las edades de los niños y no subestimarlos. Cuando hay riesgo hay desafío, de esta forma el juego es entretenido y genera aprendizajes. El Estándar de seguridad tiene que descubrir de qué son capaces los niños, si no se puede terminar restringiendo su desarrollo. Además, si los sobreprotegemos tienen menos instancias de socialización y de aprender del intercambio con otros. El juego siempre está conectado con el aprendizaje.

Richter señala que estos procesos de aprendizaje son también para los padres, que tienen la labor de permitir que los niños adquieran su autonomía. Para ello también es importante darles tareas cotidianas que estimulen su independencia, como ir solos a comprar o al colegio, lavar el auto y tener labores en el orden de la casa. La independencia se enseña desde temprana edad, si las decisiones no son tomadas por ti se limitan tus actos y no se disfrutan.

Luego se refirió al momento que vivimos como sociedad, donde las distintas actividades son cada vez más especializadas. La funcionalidad es más valorada que la emocionalidad y esto es un problema para los niños. Los niños necesitan a los adultos, necesitan que les den espacio, les permitan explorar y desarrollarse socioemocionalmente. No se trata solo del juego, sino también de la calidad de vida. No es solo por el niño, sino por la sociedad y la humanidad que estamos creando.

El juego es algo que se debe hacer a lo largo de la vida, pero de manera distinta. El adulto debe llevar a sus quehaceres la alegría y la autonomía del juego. Por eso es tan importante la confianza en sí mismos. Tenemos que dejar que los niños experimenten el riesgo que ellos pueden entender. Sentir un dolor te enseña la necesidad de estar seguro y de tomar precauciones a futuro. Los lugares donde los niños se sienten cómodos son seguros. Si están tranquilos se reduce la agresividad y aprenden a convivir con los otros niños. Hoy uno de los problemas más grandes del mundo es que los países no se respetan entre sí. Cuando los niños se respetan nadie está en riesgo. Aprender de estas experiencias es clave para desenvolverse en el mundo y para nuestra sociedad.